En el concejo de Bogotá llevamos 2 años esperando la presentación del Plan de Ordenamiento Territorial – POT propuesto por el equipo del Alcalde Enrique Peñalosa y aún no lo hemos recibido. De hecho está en la CAR desde noviembre del año pasado  surtiendo un trámite de concertación para pasar para su aprobación al Cabildo Distrital en el próximo mes de abril.

Este documento será la carta de navegación de los próximos 12 años de la ciudad, y contiene las normas generales y específicas sobre el uso del territorio y el desarrollo urbanístico. Incluso puede durar vigente hasta 15 años, porque al cumplirse el plazo, la revisión de la ejecución tarda un par de años más.

Sin entrar a analizar elementos específicos del POT, si preocupa que este está basado en unas proyecciones del número de ciudadanos que no son reales. Es un POT sobredimensionado. Y no se trata de una diferencia de algunos miles de personas. ¡La diferencia es de millones!

Es como si usted hace mercado para su familia pensando que son 6 personas pero realmente son 4.  Entonces las frutas y las verduras se le van a dañar porque no hay quien se las coma y usted ya se gastó un montón de plata en comida que no va a alcanzar a consumir, y además se dará cuenta que con la plata que se gastó habría pagado los servicios de su casa  a tiempo.

El POT toma como base de sus cálculos de población una estimación de la Organización de Naciones Unidas, que indica que para 2020 la población estimada de Colombia será de 50.200.930 personas y la de Bogotá de 8.380.801 habitantes. Sin embargo, de acuerdo a los resultados preliminares del Censo del DANE de 2018 la población de Colombia es de 45.5 millones de personas, es decir que somos 9% menos de lo que asumíamos, lo que no es una cifra menor porque estamos hablando de 4.700.000 personas menos.

En Bogotá aún no están publicadas las cifras definitivas, pero si tomamos cifras que reporta el  DANE, en la ciudad hay aproximadamente 7.150.000 habitantes, y el  POT está pensado para una población de cerca de 8.380.000  es decir está  14,7% más elevada.

¿Y esto qué quiere decir en la práctica? Pues que no es necesario construir tantas viviendas como están planteadas en el POT. Y proyectos como la modificación de la Reserva Van Der Hammen, que implica la  construcción de 350.000 viviendas nuevas a cambio de cesiones de terrenos por parte de los constructores no serán reales. El proyecto propuesto modifica el trazado actual de la Reserva y la aumenta. Sin embargo, para conseguir el terreno que permitirá este aumento de área se necesita la construcción de estas viviendas. Para que las empresas desarrolladoras tengan el permiso para construir estas viviendas deben ceder una parte del terreno que irá a engrosar el área de conservación.  ¿Pero qué pasa si no hay quien compre tantas viviendas en el plazo determinado? Por la cifras del Censo vemos que no habrá clientes suficientes y si esto sucede entonces no es un negocio rentable para los desarrolladores. Y todos sabemos que si las cifras no dan pues no se construye y por lo tanto no se entregarán las cesiones esperadas para aumentar el área de la Reserva al Distrito.

Mi interés principal es que los bogotanos tengamos una ciudad sostenible que nos permita respirar un mejor aire. Que tengamos un pulmón que mejore la calidad del aire al norte de la ciudad más poblada del país. Yo propongo dejar la Reserva Van Der Hammen como está delimitada con un área de 1395 hectáreas  y con los usos definidos por la comisión de expertos, conformada entre otros por el arquitecto Rogelio Salmona, y el propio Thomas Van Der Hammen y que fue convocada por el Ministerio de Ambiente en el año 2000. Considero que hay que invertir los recursos que ya existen y que están destinados para la restauración y conservación de las áreas que así lo requieren y que son cerca de 600 hectáreas. Estos recursos, que están en el Plan de Manejo Ambiental – PMA  y fueron asignados en 2014, son $204.850.740.000, que debían ser invertidos en un plazo de 10 años.

Debemos unirnos todos para asegurar la sostenibilidad de Bogotá, y hago un llamado a la acción a todos los habitantes de la ciudad para que revisen el POT que está radicado en la CAR y esta a disposición de la ciudadanía en la página web de la Secretaría de Planeación: www.sdp.gov.co. Es importante que todos participemos en la formulación del nuevo POT de la ciudad, especialmente en temas de tanta relevancia como los proyectos que intervienen resguardos ambientales que le asegurarán un mejor futuro a los ciudadanos de Bogotá.

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